Sáb. Ene 22nd, 2022

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DIOS LLENA LO QUE, POR GRATITUD, QUEDA VACÍO

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EVANGELIO DE HOY: 22/11/21 (Lc 21,1-4).

Hoy meditamos sobre el pasaje donde Jesús nos narra lo visto en el templo: unos ricos que echaban en el arca de las ofrendas aquello que les sobraba, y una viuda pobre que donaba las únicas dos monedas que tenía para vivir. Nos preguntamos, como punto de partida para nuestra reflexión: ¿qué estoy dando de mí en el arca de la vida?

El relato también nos lleva a considerar las actitudes interiores de darnos a nosotros mismos, así como las motivaciones que nos llevan a hacerlo. Uno puede ir por la vida dándose un poquito, en forma de donación que no implique esfuerzo, sacrificio, martirio. Pudiera ir dándose como migajas, como pan que desea economizarse, con miedo a ser consumido de una vez.

También puede hacerse la opción de la viuda pobre, la válida y verdadera a los ojos de Jesús: quien no se da por la mitad, sino entera, completa, sin reservas. Esta donación de la propia vida es movida por la caridad profunda, de quien sabe que “su ser” y “su poseer” son providenciados por Alguien. En el fondo, hay una gran generosidad, marcada por el desinterés, el desapego, y la Unión con Dios; Él llena todo lo que, por gratitud, ha quedado vacío.

Señor: hoy día de Santa Cecilia, patrona de los músicos, venimos a ti para pedirte que, por medio de tu Santo Espíritu sean afinadas las cuerdas de nuestra gratitud. Enséñanos a tocar la melodía del compartir digno. Perdona las veces que dimos a los demás, porque necesitábamos limpiar el armario. Haznos ser, Señor, buena música, esa que se dona y, sencillamente, toca los corazones haciéndolos despertar.

  1. ¿Qué estoy dando de mí?
  2. ¿Cuándo Jesús levanta la vista, en qué actitud me descubre?
  3. ¿Me está sobrando algo: quién necesita lo que retengo?