Dom. Jul 3rd, 2022

ApmPrensa

Agencia de Prensa Palabra Multimedia

CENTRALIDAD EN EL VERDADERO PAN DE VIDA.

2 min read

EVANGELIO DE HOY: 2/5/22 (Jn 6,22-29).

El pasaje de este día presenta las enseñanzas de Jesús sobre el alimento que perdura para la vida eterna. Confronta a la gente que lo busca, no porque hayan visto signos, sino porque habían comido hasta saciarse. Ante la cuestión: ¿qué tenemos que hacer para trabajar en lo que Dios quiere? Viene la respuesta: “La obra que Dios quiere es esta: que crean en el que Él ha enviado”.
 
¡Trabajar en lo que Dios quiere!, a criterio de Jesús, comienza con el verbo “creer”, de la raíz “fe”. Es la gracia, el don divino, que permite ver más allá de lo material, lo físico, lo transitorio. Ante la tentación de apegarse a un “pan” hecho a base de harina, Jesús motiva para comerle a Él mismo, pan de vida. Comulgar tiene sentido sólo cuando se cree.
 
La búsqueda insistente de Jesús, por el pan físico, en el texto, puede representar, las ocasiones en que le seguimos para solucionar preocupaciones transitorias, personales y comunitarias, presentes y futuras. Recuerda los desplazamientos y los agobios que acaparan la atención al momento en que las “despensas” van quedando vacías. Si Jesús tuvo compasión de la gente hambrienta, también la tuvo de quienes no percibieron que el sentido de la vida era más que una carencia satisfecha, que una meta terrena conquistada.
 
A Jesús no le interesa dejar a la población desenfocada; si Él es bueno como Pan, al mismo tiempo, es firme y exigente: corrige, hace pensar, despierta la conciencia. Por eso la enseñanza que dirige, y que bien nos recuerda la liturgia de la Palabra antes de la liturgia eucarística. Las dos grandes partes que conforman la misa y que también se reflejan en nuestro texto.  
 
Con las palabras del Salmo 118 rezamos: “Instrúyeme en el camino de tus decretos, y meditaré tus maravillas. Apártame del camino falso, y dame la gracia de tu voluntad; escogí el camino verdadero, deseé tus mandamientos. Dichoso el que camina en la voluntad del Señor”.

1. ¿Por qué estamos buscando a Jesús?
2. ¿Cuáles son las motivaciones que nos llevan a seguirle?
3. ¿Dónde y en qué estamos empleando nuestras energías?