Lun. Ene 30th, 2023

ApmPrensa

Agencia de Prensa Palabra Multimedia

¿VAS A TENER TÚ ENVIDIA, PORQUE YO SOY BUENO?

3 min read

Durante toda esta semana hemos estado celebrando el perdón de Dios; la misericordia de Dios, con el Salmo 102 que es precioso: “El Señor es compasivo y misericordioso, lento a la cólera y rico en clemencia.” “En la vida y en la muerte somos del Señor”, y en el Evangelio “No te digo que le perdones hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete”, y termina diciendo “Lo mismo hará con ustedes mi Padre del cielo, si cada cual no perdona de corazón a su hermano.”

Ser cristiano cada día es más difícil. El mundo de hoy se ha vuelto muy conflictivo. Y la paz es mucho más complicada.  Mi esposo y yo hubiéramos cumplido el 14 de este mes, Día de la Exaltación de la Santa Cruz, 57 años de casados. Y la Santa Cruz fue para nosotros una fuerza para poder vivir nuestro matrimonio, como la victoria de la resurrección. Esto dio sentido a nuestra vida de casados. Que gracias a Dios fueron años de alegría y satisfacción. Disfrutamos mucho ambos, durante todo ese tiempo, con las alegrías y las penas de toda relación. 

Durante toda esta semana celebramos mañana Nuestra Señora de los Dolores; el jueves San Roberto Belarmino; El 19 San Jenaro, el del milagro de la sangre de Cristo; y el domingo 20, Día de San Matías.

Las lecturas de hoy tienen que ver mucho con la vida del cristiano y su alabanza a Dios por sobre todas las cosas. La primera Lectura está tomada del Libro de Isaías y se les pide que “busquen al Señor mientras se le encuentra, invóquenlo mientras esté cerca; que el malvado abandone su camino, y el criminal sus planes; que regrese al Señor, y El tendrá piedad, El que es rico en perdón.”

El Salmo nos dice que “El Señor está cerca de los que lo invocan.” Debemos pues alabarle y bendecirle “por siempre jamás”. San Pablo nos dice en su Carta a los Filipenses en el capítulo 1, que es preciosa: “Cristo será glorificado abiertamente en mi cuerpo, sea por mi vida o por mi muerte. Para mí la vida es Cristo, y una ganancia el morir… Lo importante es que ustedes lleven una vida digna del Evangelio de Cristo.”

El Evangelio es muy conocido de muchos, es el del Reino del cielo, al que compara con una  Viña, al que les paga a los viñadores según lo trabajado, y que se disgustaron porque pagaron a los que llegaron primero igual que a los que llegaron últimos. Entonces el Señor les dice: “Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?”. Así los últimos serán los primeros y los primeros los últimos.” 

Muchas veces nos “peleamos” con Dios porque vemos lo que los demás tienen más que nosotros y no vemos cuando el Señor es grande con nosotros y nos da maravillas en cuanto a salud, en cuanto a nuestros hijos y nietos. Debemos ser pues agradecidos del Señor “que es grande con nosotros y por eso estamos alegres.” Amén!

Acerca del Autor