Dom. Dic 3rd, 2023

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Sirviendo a los más vulnerables

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La opción por la población infantojuvenil vulnerable, desatendida y en peligro, en el mundo y en nuestra provincia de las Antillas, ha hecho vibrar el corazón y la sensibilidad de la Familia Salesiana, desde Don Bosco hasta hoy.

Estamos atentos a las nuevas pobrezas y a las nuevas formas de marginación y de exclusión social que van asumiendo carta de ciudadanía y comprometen el crecimiento integral de los niños, adolescentes y jóvenes, estableciendo nuevas pobrezas juveniles que conducen a comportamientos reñidos con la ley, el buen ser y el bien hacer.

Para enfrentar las nuevas pobrezas generadas por la sociedad, la Familia Salesiana de República Dominicana ha instituido una Red de casas, con programas bien definidos, para atender las necesidades urgentes de los niños, de los adolescentes y de los jóvenes, como, por ejemplo: Amigos y Amigas de Domingo Savio, Aprendices con Don Bosco, Canillitas con Don Bosco, Don Bosco amigo, Hogar Escuela de Niñas Doña Chucha, Hogar Escuela Santo Domingo Savio, Hogar Nuestra Señora de la Altagracia, Mano a Mano con Don Bosco, Niños Chiriperos con Don Bosco, Quédate con Nosotros y Sur Joven. Trabajamos en el país, a través de la Red Muchachos y Muchachas con Don Bosco (MDB), asistiendo unos 3,000 infantes.

Por lo regular, la mayoría de los Centros que constituyen la Red MDB tuvieron sus orígenes en el ambiente del Oratorio-Centro Juvenil. Es decir, jóvenes estimulados por la solidaridad ofrecen a los más necesitados su tiempo como voluntarios.

La acción apostólica de los salesianos, según lo indican nuestras Constituciones, artículo 41, “se realiza con pluralidad de formas, determinadas, en primer lugar, por las necesidades de aquellos a quienes nos dedicamos”. Es decir, se siguen tres criterios: obras determinadas por las necesidades de los jóvenes; organización con carácter educativo-pastoral según el estilo salesiano; y, responder a las necesidades del ambiente y de la Iglesia.

Asimismo, toda acción educativo pastoral salesiana busca crear, cultivar en cada joven el perfil del “líder preventivo salesiano”, sus características específicas son: bondadoso, amistoso, razonable, comprensible y orientado por la fe en Dios. Además, es reflexivo, autoconsciente, disciplinado, promueve en todo momento el desarrollo integral de las personas y se deja orientar siempre por el criterio oratoriano (casa que acoge, escuela que educa, Iglesia que evangeliza y patio para divertirse y hacer amigos). Un promotor de la cultura del encuentro y del diálogo, sabe trabajar en equipo, busca el bien de la comunidad en clima de familia. Un acompañante permanente, vive el valor de la asistencia presencia como amigo, educador y padre; un generador de propuestas pastorales. Cultiva el valor de la humildad con la alegría y el optimismo, vive y promueve la comunicación asertiva, se compromete con Cristo y con su Iglesia.

Es decir, el líder preventivo salesiano no ejerce un poder, sino que presta un servicio; no domina, sino convence; no concentra la autoridad en sí mismo, sino que genera sinergia valorando a todos y a cada uno de los que integran el equipo. ¡Generemos líderes virtuosos!