Vie. May 24th, 2024

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Zurdos, familia, escuela y discriminación

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No sé si los lectores, alguna vez, se han preguntado ¿cómo será el mundo y la vida para los zurdos? Personalmente, aunque tuve en la escuela y en la universidad compañeros zurdos, nunca me hice la pregunta; hasta que hace dos años realicé un levantamiento de información en dos centros educativos Salesianos de la zona del Cibao y de Santo Domingo.

En mil estudiantes se encontró, aproximadamente, un 14% de zurdos. La iniciativa la originó la pregunta de un niño: “padre, ¿es usted zurdo?”; respondí: no, soy derecho. “Ah, entonces usted no sabe lo injusta que es la familia, la escuela y la sociedad con los niños que somos zurdos”. Su pregunta y su comentario me conmovieron y me paralizaron. Me dije: realmente el mundo está hecho para los derechos y no para los izquierdos.

Las primeras grandes civilizaciones, como es el caso de los antiguos mesopotámicos, los egipcios, los griegos y los romanos, se han decidido preferentemente por el empleo de la mano derecha.

Asimismo, la Biblia tiene muchas citas valorando positivamente el lado derecho y negativamente el lado izquierdo; por ejemplo, el Evangelio de San Mateo presenta el texto que dice: entonces, dirá el Rey a los que estén a su derecha: “Vengan ustedes, a quienes mi Padre ha bendecido… Luego dirá a los que estén a su izquierda: “Apártense de mí, malditos”. Se refiere a la izquierda como signo de condena y maldición.

Por otra parte, el Día Internacional del zurdo que se conmemora, cada 13 de agosto desde el año 1976; podría parecer como un acto de reconocimiento. Sin embargo, pasa desapercibido y su conmemoración no se ha traducido en respuestas a sus reclamos y a sus necesidades.

Además, en relación con los zurdos se han creado diversos mitos, prejuicios, supersticiones y creencias. Por ejemplo, “a un zurdo nada le sale derecho”, “es de mala educación dar la mano izquierda”. Decía Aristóteles: «lo bueno está a la derecha y lo malo a la izquierda». Por otro lado, se escucha decir: “los zurdos son más inteligentes y garantizan calidad”.

Algunas constataciones: ¿ha visto usted un sacerdote ofrecer la bendición al pueblo con la mano izquierda?, sería criticado y censurado. Incluso, hay ministros que hacen enérgicas correcciones a los infantes que se persignan con la mano izquierda. Asimismo, la familia y la escuela les exigen escribir con la derecha y no se adecúan a su realidad.

Dice, la defensora de los derechos de los zurdos, Laila Yunes que, también, hay zurdo: visual, auditivo, e incluso, podal. Los zurdos crecen en un mundo que está diseñado en el sentido inverso a como ellos lo ven. Tienen que adaptarse a los accesorios, utensilios, máquinas, aparatos y demás enseres que en principio deberían hacerles la vida más productiva y sencilla. Qué dolor experimenta un estudiante o un adulto al escribir en una silla, usar tijeras, tocar una guitarra o conducir un carro para diestros. Resultando, además, que su adquisición implicaría costos mayores. Definitivamente, hay que enfrentar este tipo de discriminación.