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EN LA CÁTEDRA DE JESÚS: EL PRIMERO ES SERVIDOR

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EVANGELIO DE HOY: 21/9/21 (Mt 23,1-12).

El evangelio de hoy inicia hablando de la cátedra de Moisés (sus enseñanzas) en dos dimensiones: la que comunican los escribas y los fariseos (teóricamente, sin testimonio); y la enseñada por Jesús (pasada por el crisol de la vida; pulida y renovada con el fuego del Espíritu Santo). Al final del relato, se ofrece una síntesis del mensaje, desde el cual se puede meditar todo el texto con sus iluminaciones para nuestros días:

EL QUE SE ENALTECE SERÁ HUMILLADO

  • ¿Cuál sería el perfil del enaltecimiento?
  • Si partimos del presupuesto de que grande sólo es Dios (y se hace pequeño), entonces la tendencia a “subirse” está vinculada a la de endiosarse, abandonar su lugar.
  • “El que se enaltece”, se promueve a sí mismo, se sobrevalora de tal manera, que sale del suelo donde le han plantado; y en el aire no se dan frutos.
  • Se carece de raíces; la vida parece convertirse en viento, soplo…
  • Vida marcada por lo superficial y gobernada por la apariencia.
  • Los elogios y la honra parecen ser el aire que permite flotar, el combustible.
  • El enaltecido se rodea de personas que le permitan seguir subiendo a su manera.
  • La consecuencia de esa vida: “no hacer lo que se dice”.
  • Del no hacer lo que se dice nace la incoherencia (divorcio entre palabra y vida): la misma incoherencia delata y denuncia.
  • Quien se enaltece se deleita en su propio vuelo.
  • Por el propio bien del enaltecido, se espera que la vida misma lo abaje.

EL QUE SE HUMILLA SERÁ ENALTECIDO

  • Este tipo de humillación habla de la humildad.
  • Es la humildad de quien ha optado por vivir plantado en la tierra: agradando a Dios y sirviendo a los demás.
  • Con los pies en la tierra se encuentra uno con los demás.
  • Las demás personas no son para que, mediante títulos y reconocimientos eleven, sino para servirles. Para servir es preciso abajarse.
  • En este contexto dice Jesús: “no se dejen llamar maestros; no llamen padre; no se dejen llamar consejeros…”. Jesús, con estas exhortaciones, está queriendo prevenir cualquier tendencia a endiosarse o a endiosar.
  • Quien se disponga con alegría a emprender este camino de la sencillez, de la humildad y del servicio, será enaltecido.
  • El enaltecimiento llega cuando el testimonio de vida recuerda la propia vida de Jesús.
  • El camino de la humillación es el camino de Jesús: y ahí se encuentran.
  • Siendo el primero, siendo el servidor.

Señor: en esta mañana venimos a ti, primero pidiendo perdón. Pedimos perdón por las veces que damos currículos sin que nos lo hayan pedido; por responder sin que nos pregunten… por las veces en que actuamos con doble intención, para que otros vean que sabemos. Pedimos perdón por todas las decisiones que hemos tomado marcadas por la vanidad y la apariencia.

También te damos gracias, porque con tu Palabra nos vas introduciendo cada vez más por el camino del abajamiento santo, ese que da sentido a la vida. Nos gusta experimentar estas raíces que se ocultan en Ti, que nos soportan, que nos mantienen. Gracias porque nos muestras el verdadero camino, el camino de la humildad y la coherencia de vida. ¡Qué libertad se experimenta cuando se vive a tu manera!

  1. En este momento de mi vida: ¿qué me está gobernando? ¿la tendencia al enaltecimiento? ¿el camino de la humildad?