Sáb. May 28th, 2022

ApmPrensa

Agencia de Prensa Palabra Multimedia

Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies

3 min read

Las personas están como ovejas sin pastor. Andan buscando felicidad donde no se puede encontrar. Están perdidas en el ruido de la publicidad y el marketing que les dice que para estar realizado en esta vida se debe tener dinero, fama y poder. ¡Qué mentira tan grande!

Jesús vino a la tierra a salvarnos de todas las esclavitudes existenciales. Nos liberó de los apegos desordenados y nos introduzco en una nueva realidad de libertad y amor. Nuestro Señor es, en sí mismo, el sentido pleno de nuestra existencia.

Amemos a Dios con todo nuestro corazón, mente y fuerzas. Amemos a nuestro prójimo como Cristo nos ha amado. Dejemos atrás nuestra naturaleza pecadora y recibamos el Espíritu Santo en nuestros corazones para que podamos vivir como verdaderos hijos de Dios. Seamos discípulos de Cristo para que anunciemos a todas sus ovejas que Él, como pastor de almas, les conducirá a la vida eterna. Amén.

Leer:

Texto del Evangelio (Mt 9,32-38): En aquel tiempo, le presentaron un mudo endemoniado. Y expulsado el demonio, rompió a hablar el mudo. Y la gente, admirada, decía: «Jamás se vio cosa igual en Israel». Pero los fariseos decían: «Por el Príncipe de los demonios expulsa a los demonios».

Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, proclamando la Buena Nueva del Reino y sanando toda enfermedad y toda dolencia. Y al ver a la muchedumbre, sintió compasión de ella, porque estaban vejados y abatidos como ovejas que no tienen pastor. Entonces dice a sus discípulos: «La mies es mucha y los obreros pocos. Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies».