Mié. Dic 8th, 2021

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DEL RECONOCIMIENTO AL COMPROMISO

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EVANGELIO DE HOY: 9/10/21 (Lc 11,27-28).

El breve pasaje que Lucas nos ofrece hoy, narra el episodio cuando una mujer, admirada por las enseñanzas de Jesús, elogia públicamente el vientre que lo llevó y los pechos que le criaron… De esta intervención, Jesús obtiene una sabia lección de vida espiritual:

DEL RECONOCIMIENTO….

Esta buena mujer del relato nos hace pensar en las cosas hermosas que estaría hablando Jesús al gentío, para que fuese capaz de interrumpirlo e intervenir elogiándolo. Ella muestra bondad en su corazón, y también pureza. Nos la imaginamos estremecida y emocionada en su admiración; quizás pensando en sus propios hijos, posiblemente deseando que éstos fuesen como Jesús. El mensaje tocó su naturaleza maternal y, sencillamente, en frases espontaneas, dijo lo que sentía: “Dichoso el vientre que te llevó y los pechos que te criaron”. Con todo, sin saberlo, se había deleitado, por decirlo así, en la “tinaja” que portaba el agua, y no en el agua en sí misma. Quedó admirando la belleza, pero no a su creador.

… AL COMPROMISO

Jesús, retoma la intervención de la mujer y la encausa: “Mejor, dichosos los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen”. Él desvía la atención de la tinaja y direcciona hacia la fuente. Evita que la gente se entretenga en las mediaciones que Dios ha utilizado para encarnarse en la historia y salvarnos. El pasaje también corrige cualquier indicio de engrandecimiento por la participación en la obra redentora. Sus palabras alertan sobre la tentación de evadir el compromiso con lo escuchado. Es fácil escuchar, pero es dando el salto hacia la práctica de vida donde se alcanza la dicha verdadera.

Señor: Damos gracias por tu paciencia con nuestros procesos personales. Muchas veces nos deleitamos en la escucha, pero nos despiertas con firmeza para pasar al compromiso. Nosotros queremos ser esas personas dichosas por haber encontrado deleite en la escucha de tu Palabra y, deleite en vivirla. Gracias Señor, porque siempre intervienes a tiempo; y gracias porque tu Espíritu nos capacita para acoger humildemente tus enseñanzas.

  1. ¿Sé reconocer en la vida las personas que son buenas y que me han hecho el bien?
  2. ¿Llevo a las personas más allá de la bondad natural, a que descubran la vida de santidad?
  3. ¿Sé unir contemplación de la Palabra y compromiso de vida?