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EL REINO LLEGA CUANDO LLEVAMOS A JESÚS EN EL PORTAVIÁTICO DEL CORAZÓN

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LECTURAS DE HOY: 11/11/21 (Lc 17,20-25).

El evangelio parte de una pregunta que un fariseo hace a Jesús: -¿cuándo llegará el Reino de Dios? Meditemos la respuesta que le ofrece y las enseñanzas que deja para nuestras vidas. El Reino llega:

SIN RUIDOS NI ESPECTÁCULOS

En medio a un contexto donde se han creado falsas expectativas sobre el Reino, considerándolo deslumbrante en apariencia y poderío, Jesús introduce pedagógicamente en la manera de Dios ser y actuar. Él intenta descolocar los prejuicios que se tienen, para que no se desperdicie el tiempo buscando lo que ya está presente. El Reino está ahí, de pie, hablando, en un hombre sencillo, judío, de túnica humilde. No hace alarde, no presume, no actúa para llamar la atención, sino que, sencillamente, está como luz discreta que conduce al Padre.

ESTÁ DENTRO DE USTEDES

La expresión “desearán vivir un día con el Hijo del hombre”, permite reflexionar que la unión interior con Jesús hace presente el Reino de Dios. Allí, en lo escondido y discreto, la sabiduría modela a los amigos y a las amigas de Dios. El corazón se convierte en portaviático y, donde quiera que va, deja huellas de la bondad que lo habita. El Reino se personifica en cada rostro que no se distrae buscando lo que lleva dentro. También se comparte con Jesús, el padecimiento pues le viene sin buscarlo por el sólo hecho de tomarse en serio a Dios. Mientras el Reino no llegue a su plenitud al final, nadie podría considerarse libre de sufrimiento.

Señor Jesús, te pedimos en este día que comienza, que nos des la gracia de sentir gusto por las cosas sencillas. No queremos desaprovechar el tiempo de estar contigo ni perdernos en complicaciones estériles. Nos encanta cuando dices: “miren, el Reino está dentro de ustedes”… Nosotros deseamos aprender de los santos esa manera de contemplarse hacia dentro para descubrir tus huellas en el interior; y desde esa amistad habitada, sembrar tu bondad entre los hermanos para hacer visible el Reino. Ayúdanos a que tu humildad sea nuestro recreo y nuestro gozo. Que nuestra Madre sea a nosotros escuela de obediencia y discreción.

1- ¿En mi vida, ha llegado el Reino de Dios; cómo lo hago visible?

2- ¿Cuáles situaciones personales amenazan mi sencillez de vida?

3- ¿Contemplo a Jesús en el interior de las demás personas?