Vie. Jun 21st, 2024

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SIN EL SEÑOR DE NUESTRA PARTE:
NOS TRAGAN VIVOS

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LECTURAS DE HOY: 17/7/23 (Ex 1,8-14.22; Sal 123; Mt 10,34-11,1).

El libro del Éxodo nos cuenta la historia de Israel. No es la historia de los poderosos, sino aquella narrada con los ojos de la fe, a partir de los más débiles. Impresiona constatar cómo el pueblo latinoamericano se identifica con estos episodios bíblicos, porque en ellos se encuentra retratado; sometido a modernas estrategias de esclavitudes, sigue siendo un continente joven, lleno de fuerza y esperanza.
 
Lo grandioso de la historia de Israel es la manera en como se ha formado… pequeñito, en esclavitud, y desde ahí, creciendo, siendo numeroso, a pesar de la opresión, porque Dios estaba de su parte, y le cambió la ruta. Lo que se experimenta como nación, también se vive en cada realidad personal.
 
Quizás hemos experimentado fuerzas contrarias a nuestro propósito de vida, nos hemos topado con emboscadas astutas; y tenido que soportar cargas muy pesadas, sumándole situaciones difíciles provocadas para amargarnos la vida… Si usted ha pasado por esto… y ha sido testigo de cómo ha resurgido a la libertad, entonces puede pedir prestadas las palabras del salmista y reconocer: “Si el Señor no hubiera estado de nuestra parte… nos habrían arrollado las aguas”.
 
Es grandioso experimentar que el Señor esté de nuestra parte, que no nos deje caer como presa entre dientes; y que a su custodia seamos como pájaros escapados de la trampa del cazador… Si usted y yo quisiéramos afirmar con valentía que nuestro auxilio es el nombre del Señor, entonces pongamos atención a lo que nos exige el evangelio.
 
Para que el Señor esté de nuestra parte, nosotros tenemos que estar de su parte también. Darle la primacía del amor ante todos los amores; aunque esto nos genere conflictos internos, en la familia; y externos, en la comunidad y en la sociedad. Así se entiende cuando Él dice que no ha venido a sembrar paz, sino espadas. Porque quien tiene convencimiento cristiano, postura y determinación, ha de prepararse para la prueba.
 
Señor: aunque he pasado por situaciones en las que parecen echarme al río, desde allí, tú me has salvado de las aguas. Siempre me ha alcanzado tu mano. Tu amor fiel me rescata de los abismos. Ante tu presencia, la trampa se rompe. Porque tú estás de mi parte, y yo de la tuya.

Coloque un número del 1 al 5
 
1. Le he amargado innecesariamente la vida a alguien__ 
2. He puesto carga pesada a los demás, sin yo cargarla__ 

  1. Alguna vez he puesto una trampa__ 
  2.  He confesado las faltas cometidas__ 
  3. He tenido problemas por tener valores cristianos__ 
    6. Me considero digno de amistad con el Señor__