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“agua eres y en agua te convertirás…”

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El 22 de marzo se celebra el día mundial del agua. Este recurso natural vital para nuestra supervivencia hoy se encuentra cada vez más degradado y contaminado.

Los primeros elementos que aparecen creados por Dios en el Génesis son los cielos y la tierra en el versículo uno, en el dos, un viento de Dios “aleteaba sobre las aguas”.

El hombre cuando abre sus ojos a la vida, encuentra todo “bien hecho” por el Creador, que le encarga que lo siempre y que lo cuide.

Cuando somos engendrados duramos 9 meses en el vientre de nuestras madres, sumergidos en agua. Nuestro cuerpo cerca del 70% es agua y casi en la misma proporción el agua es el elemento que predomina en el planeta. Solo un 3% de ella no es salada. Realmente este planeta debería llamarse “aqua”.

Hoy en el caso de este recurso y terminando la cuaresma, reflexionamos si estamos cumpliendo con el cuidar este recurso.

Las sagradas escrituras, la doctrina social de la Iglesia y diversos documentos de la Iglesia nos hablan del agua el servicio que nos presta.

El agua es la creatura que en el sacramento del bautismo se usa como signo sacramental de la vida espiritual que nos hace hijos de Dios. Así nos da vida fisiológica y vida del alma.

Es capaz de dar vida y de dar muerte. El agua potable menos del 2% del planeta hace que podamos sobrevivir, pero contaminada puede eliminar la vida masivamente.

Hoy hay que tratar de poneros de acuerdo para su uso en el planeta, dado que es necesaria para cualquier ser vivo y su subsistencia biológica. Es por eso que es importante que se le haya dedicado un día a su atención y cuidado.

Acciones en contra del agua.

Revisemos hoy nuestra relación con ella en nuestra vida cotidiana, en nuestra vida social y en nuestra vida política. Acciones cotidianas y particulares, así como políticas públicas y régimen de consecuencia deben regir el uso del agua.

Lamentablemente el mal uso del recurso, genera daños muchas veces permanentes y con graves consecuencias.

En nuestro país hace falta una “Ley del Agua”. Debió estar hecha luego de haber sido promulgada la ley de Medio Ambiente 64-00, pero no ha habido forma de que el Congreso Nacional se haya puesto de acuerdo y en 21 años no han sido capaces de elaborar una correcto proyecto de ley que garantice el agua como un recurso de supervivencia.

Ojalá que todavía quede tiempo de salvar muchos espacios donde este recurso todavía está presente. Su mal manejo en la agricultura, minería, como vertedero de basura y desechos químicos, ha destruido ya muchos recursos acuíferos.

Un llamado a la acción.

El Dicasterio de Desarrollo humano y la Pastoral Ecológica de nuestra Iglesia Católica constantemente emiten documentos y acciones para su cuidado. Busquemos información oficial en sus espacios virtuales y sepamos que tenemos la responsabilidad de cuidar el agua en este planeta para seguir sobreviviendo.

El papa Francisco reafirma lo dicho por otros papas anteriormente y lo que expresan los especialistas y las Naciones Unidas sobre que es un derecho humano:

“Mientras se deteriora constantemente la calidad del agua disponible, en algunos lugares avanza la tendencia a privatizar este recurso escaso, convertido en mercancía que se regula por las leyes del mercado. En realidad, el acceso al agua potable y segura es un derecho humano básico, fundamental y universal, porque determina la sobrevivencia de las personas, y por lo tanto es condición para el ejercicio de los demás derechos humanos”

Laudato Si, no. 30

Quien suscribe es también secretario ejecutivo de la Comisión Nacional de Pastora de Ecología de la Conferencia del Episcopado Dominicano.