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SUPERANDO LA NEGLIGENCIA Y LA HOLGAZANERÍA: BUENA ADMINISTRACIÓN MIENTRAS VAMOS DE CAMINO.

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EVANGELIO DE HOY: 28/8/21 (Mt 25,14-30).

El evangelio de hoy prosigue subrayando la importancia de aprovechar el tiempo, mientras vamos de camino, hasta el encuentro definitivo con el Señor. En esta ocasión Jesús narra la parábola de los talentos. La palabra “talento” se refiere a la “unidad de medida monetaria”; o sea, el peso del talento determinaba la cantidad de monedas a entregarse.

Esta imagen es utilizada para concientizarnos sobre la actitud y la diligencia que hemos de tener con las gracias y dones que el Señor nos ha confiado para servir en su Reino hasta el momento culminante. Según el “peso” de nuestra fidelidad y compromiso, así será la recompensa, no monetaria, sino en santidad. Dos momentos se destacan en este relato, que inicia contando sobre un hombre que se iba al extranjero y llamó a sus empleados:

… LES DEJÓ ENCARGADO DE SUS BIENES

  • El hombre que iba de viaje encargó sus pertenencias a sus empleados.
  • Dicho propietario, conocía a sus empleados, pues distribuyó las cantidades “según la capacidad”: a uno cinco talentos, a otro dos, a otro uno.
  • El hombre se marcha, y aquí comienza la aventura de la fe: cuando estamos solos, cómo respondemos a lo que nos ha sido confiado.
  • El que recibe cinco: tiene la iniciativa de arriesgar. Improvisa un buen negocio y duplica la cantidad. Quien recibe dos: sigue el buen ejemplo, con lo propio que le han dado. No se mide, no se compara, sino que se anima a seguir los pasos del compañero; constata que gestionando se gana. El que recibió uno: se dejó vencer por el miedo, la inseguridad, la incertidumbre; se amparó en su propia excusa y criterio. Con su único talento enterró la oportunidad para una buena administración.

… VOLVIÓ Y SE PUSO A AJUSTAR CUENTA CON ELLOS

  • Cuando regresa ya había pasado mucho tiempo… quiere decir que las oportunidades fueron abundantes. Se fueron acercando para rendir cuentas en el mismo orden en que fueron recibiendo.
  • A los dos primeros el Señor les elogia con las mismas palabras: “empleado fiel y cumplidor, como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante”.
  • Estas palabras sorprenden a los empleados. Lo hicieron bien sin saber lo que les esperaba: pasar al banquete con su Señor.
  • El Señor les reconoce, primero su fidelidad, luego, su desempeño.
  • El Señor no exige de los dos los mismos resultados; porque los resultados también dependen de la capacidad de cada quien. Lo más importante es que cada uno dio todo de sí. Y esta actitud es la que Él reconoce, elogia y premia.
  • El tercero se acerca con excusas:
  • “Sabía que eras exigente…” Esas palabras bonitas pudieran conquistar a cualquier persona sin raíz. Pero al Señor, no. Le dieron un boche: “¡empleado negligente y holgazán!”.

Señor: en este momento estamos comprendiendo cuando nos dices que “al que tiene se le dará y le sobrará, pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene”. Esta enseñanza recoge lo que acontecerá en ese último día, cuando nos pidas cuenta de la administración. Al mismo tiempo, es un estímulo para que vayamos siendo fieles y productivos desde ahora, desde lo poco, lo pequeñito. Nos llamas a vivir con una actitud de alerta y creatividad para hacer crecer tu Reino con los dones que nos confiaste.

Gracias porque esperas de nosotros según nuestra capacidad; y que desde ésta no nos reservemos nada, ni esfuerzos ni sacrificios. No te gustan las personas haraganas. Que tu Santo Espíritu nos espabile, que la seguridad estéril sea desterrada para siempre. No nos queremos acercar a ti con las manos vacías.

  1. ¿Cómo estoy administrando aquello que el Señor me ha confiado?
  2. ¿Soy fiel en lo poco?; ¿diligente cuando nadie me ve?
  3. ¿La negligencia y la holgazanería me han amenazado con su presencia?