Mié. Dic 8th, 2021

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PARA QUIEN ASUME FIELMENTE LA CAUSA DE JESÚS: PERSECUCIÓN, TESTIMONIO, PERSEVERANCIA Y SALVACIÓN

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EVANGELIO DE HOY: 24/11/21 (Lc 21,12-19).

En las instrucciones de Jesús a sus discípulos, les previene sobre el itinerario que supone asumir su causa; en éste se observan cuatro momentos que describimos a continuación:

PERSECUCIÓN

El evangelio se refiere a la persecución en varias dimensiones: sufrir violencia, prisión, juicio, odio, traición, muerte… Uno se pregunta, por qué tiene que padecer el cristiano. Sencillamente, la causa de Jesús y Jesús son sinónimos. Cuando se enciende una luz en la oscuridad molesta. Quien se ha acostumbrado a vivir en las tinieblas no resiste la claridad. Lo más práctico para el mundo tenebroso es apagar la “vela”. Las persecuciones, actualmente también se traducen en posturas muy sutiles que excluyen, descartan, marginan a quien se convierta en un grito a la conciencia.

TESTIMONIO

El sentido de esta persecución no crea en el cristiano un sentimiento de víctima. El complejo de víctima no deja crecer; contrariamente, los apóstoles en medio de las persecuciones, cantaron himnos de alabanza. El testimonio nace cuando en medio de la polémica surgen palabras sabias, sin haberse preparado la defensa. Dios interviene sin violencia, sólo con fuerza espiritual hecha palabras. La firmeza y la fidelidad son hermanas del testimonio. Quienes observan y oyen sólo refuerzan el sentido de que, verdaderamente, Alguien conduce la historia. El testimonio es semilla de renovación cristiana.

PERSEVERANCIA

El secreto de la perseverancia en medio de las persecuciones está en la esperanza. “La esperanza es el ancla del alma”. El creyente hunde sus raíces en Jesús y no hay viento que lo mueva. No puede haber perseverancia sin razones ni sentido. Esta virtud permite ver más allá del momento presente. La alegría de los apóstoles en medio de las persecuciones consistió en que ellos mismos testimoniaban las palabras que les había enseñado el Señor. No se abandona el camino, cuando ya se ha previsto lo que éste implica. Además, mientras más fuertes sean los embates mayor oportunidad de testimoniar la causa de Dios. La perseverancia permite avanzar hacia Cristo sin quejarse.

SALVACIÓN

Interesa destacar que la palabra “salvación” aparece al final del texto. Ella es la meta principal, la más importante, y sólo Jesús puede ofrecerla. En el itinerario del evangelio de hoy se nos dan las pautas para renovar la amistad con Dios y recuperar el sentido de nuestras vidas: caminar con alegría innegociable hacia Cristo.

Señor, con el coro de los mártires cantamos hoy: “te bendecimos, oh Dios, en todo momento, en todas las cosas”.

  1. ¿Qué precio estoy pagando por ser fiel a Jesús?
  2. ¿Mi vida habla de Jesús?
  3. ¿Cómo está mi esperanza para perseverar?
  4. ¿Colaboro para que otros busquen el camino de eternidad?