Mié. Jun 29th, 2022

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¿QUIÉN ES JESÚS PARA MÍ? UNA PREGUNTA QUE SIEMPRE RENUEVA RESPUESTA.

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EVANGELIO DE HOY: 01/4/22 (Jn 7,1-2.10.25-30).

El evangelio nos va adentrando en la tensión causada por quienes buscaban matar a Jesús. Los días se iban acercando, pero aún no había llegado la hora. Estamos ante un gran misterio. Porque el Señor, sabiendo lo que sucedía, seguía aprovechando el tiempo, cada minuto, cada encrucijada, para llevar adelante su misión.  La discreción con la que proseguía en esta circunstancia, no restaba claridad a su mensaje, provocando escándalo para sus contrarios: -“¿No es este al que intentan matar? Pues miren cómo habla abiertamente…”.
 
Es notoria la manera despectiva con la cual le tratan: “este sabemos de dónde viene, mientras que el Mesías, cuando llegue, nadie sabrá de dónde viene”. La gente comenta y argumenta sin reconocer delante de quien está. Creen manejar las cosas del cielo. Se portan como quien tiene acceso a los asuntos sagrados. No saben callar. No tienen condiciones de acoger la novedad de Dios. Le desconcierta una propuesta contraria de sus convicciones, costumbres, creencias. Prefieren silenciar lo distante de su imaginario. Pero Jesús grita más fuerte.
 
Usted podrá considerar algo importante, principalmente, en los relatos que prosiguen y se aproximan a la pasión: Jesús tiene clara su identidad y la custodia. Les deja claro que de Él conocen lo superficial, la apariencia. Pero no más allá. “Yo no vengo por mi cuenta, sino enviado por el que es veraz”. El Veraz es quien dirige su vida; a quien Él da satisfacción. Es Él quien determina todo: la hora, el momento de concluir y cerrar capítulos, para abrir otros nuevos. Jesús les deja saber que ellos no conocen ese origen de donde Él procede. Intentan echarle mano, pero ¿quién puede manosear aquello que a Dios pertenece sin que Él lo permita primero?
 
Bendita sea la prudencia a la que estamos llamados: Dios no entra en nuestro “bolsillo”, “nuestra mente”, “nuestro imaginario”. Estos días restantes de la cuaresma son provechosos para ahondar en la identidad de Jesús. Que Él nuevamente nos repita de dónde procede, cómo es su relación con el Padre, cómo nos sumerge a nosotros en dicha unidad. En Jesús todo nos ha sido revelado, pero no todo lo que nos ha dicho lo hemos asimilado. En esta altura de nuestras vidas, y en este contexto, volvamos a conversar con Jesús. Aprovechemos estos restantes días de cuaresma para preguntarnos: “¿Quién es Él para mí?”.
 
Señor: si andamos solos nos perdemos, nos equivocamos. Que podamos aprovechar este tiempo para vivir en comunidad cristiana tus santos misterios. Deseamos hablar de tus cosas, compartirlas, saborearlas. Necesitamos escucharnos unos a otros para alimentar nuestra fe, dejarnos acompañar y crecer con los demás. Es en la comunidad donde tú mandas la bendición. Es una bendición tomar conciencia, cada vez más, de dónde procedes, quién eres, y hacia dónde nos conduces.

1. ¿Quién es Jesús para mí, en este momento de mi vida?
2. ¿Qué me aportan los demás sobre la identidad de Jesús?
3. ¿Qué le dice a mi vida que Jesús supo esperar la hora de Dios?